martes 9 de junio de 2009

Bicicleta fantasma


En las calles de 40 ciudades de nueve países se pueden ver bicicletas blancas atadas al mobiliario de la ciudad, estáticas, misteriosas, simbolizando una trágica realidad. Es lo que se conoce como una "bicicleta fantasma" y marca el lugar donde murió un ciclista atropellado a causa de la imprudencia y falta de respeto de conductores. Todas estas bicicletas espectrales forman parte de una iniciativa conocida como "ghostbike" creada hace cinco años en St. Louis, Missouri (EEUU) para recordar la cantidad de ciclistas que mueren atropellados.

Hoy en la Ciudad de México se colocara la primer “bicicleta fantasma” en Av. Universidad y Mayorazgo, donde fuera atropellada Liliana Castillo, joven ciclista de 23 años el pasado 15 de mayo a las 2:30 pm mientras cruzaba por el paso peatonal.
Hoy los Ciclistas urbanos de la Ciudad de México se unen para levantar la voz y demandar una solución para las agresiones que viven día con día al circular por las calles, sin contaminar, buscando con cada pedalada hacer de nuestra ciudad una ciudad mejor, más amable y limpia, esperamos que la bicicleta permanezca en este lugar el tiempo necesario para que cada conductor que la observe haga conciencia de lo vulnerables que pueden ser los humanos que se transportan con tan solo la fuerza de sus piernas.

2 comentarios:

Kar dijo...

Ojalá que no existieran esas bicicletas fantasmas, no queremos más accidentes, ojalá que estas bicis no representaran muertes verdaderas sino simbólicas...

Ojalá que no existan más muertes como la de Liliana.

Buena rodada en su memoria la de esta noche :)

Lola dijo...

Compañeros,

Demos difusión a nuestros actos. Demos voz a nuestros gritos. Ayer nos vieron, ayer nos reconocieron, ayer trataron de quitarnos de la calle y les estorbamos, a ellos y al mundo. Rodamos para avisarles que ahí estamos y que circularemos por esta ciudad y por el mundo, porque el espacio es de todos y con respeto lograremos una educación vial que nos permita ser libres y dejar de tener miedo. Con nuestros actos no podremos traer de regreso a Liliana, pero podremos evitar que siga muriendo gente por la violencia vial que hay en este país.
Cuidemos nuestro espacio y cuidemos la nueva bici de Liliana,
quien quiera puede ir a visitarla al cruce de Universidad y Gabriel Mancera, ojalá sea la última que pongamos.

Chequen una de las notas y difúndanla. http://www.milenio.com/node/229705

Porque andar en bici es un veneficio para todos, sácala y deja de gastar en gasolina y de ensuciar los pulmones de esta gran urbe que nos habita.

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